El compositor y productor uruguayo de trayectoria internacional, -destacado por su capacidad creativa tanto en su trabajo compositivo como en sus mega conciertos-, realiza el próximo viernes 20 de mayo el Avant Première de AURA, su nuevo trabajo, en la Sala Nelly Goitiño del SODRE. Para conocer detalles del mismo, dialogamos con el artista. Una charla amena y profunda donde también ahondamos en sus comienzos, su amor por la música electrónica, aquel recordado concierto en las escalinatas del Palacio Legislativo en 1995 que convocó a 300.000 espectadores, la popularidad, sus logros siguientes, su presente, sus inquietudes y como ha ido evolucionando a través del tiempo.

Por Silvana Brustia Caperchione

Aura es una puesta en escena original e innovadora del artista Emil Montgomery (52 años) cuyo concepto marca un nuevo hito en su trayectoria, que continua con la línea musical, visual y artística que lo caracteriza en sus recordadas producciones.

¿De qué se trata tu nuevo concierto?

-Aura es un concierto multimedia inmersivo que incluye contenidos grabados durante mi expedición a la Antártida en 2018, patrocinado por el Instituto Antártico Uruguayo, con el fin de llevar a cabo una misión artística que les propuse. La misma consistió en intervenir artísticamente distintos puntos de la Antártida creando música con los sonidos del lugar. De este modo, pude realizar varias intervenciones a la intemperie con mi instrumental electrónico bajo condiciones climáticas extremas, a 40 º C bajo cero, con una logística bastante compleja por lo que tuve que desarrollar técnicas especiales.

¿Cómo fue la experiencia?

-Viajamos en un Hércules primero desde Punta Arenas y luego cruzamos a la Antártida, junto a un grupo de científicos expertos en distintas materias y con una productora chilena, quien realizó toda la toma de imágenes, las cuales son fundamentales para que la obra esté completa

Mi idea inicial fue ir a generar estas intervenciones al aire libre, tomando los sonidos del lugar como instrumentos, y crear una obra artística que reflejase esa fusión entre el arte, la tecnología y la naturaleza. Desde ese lugar es que AURA se para como concepto. Es decir, es una propuesta artística que pretende captar el espíritu vivo de lugares tanto históricos como naturales, en este caso la Antártida, y crear una obra inmersivo audiovisual que pueda reflejar ese espíritu.

¿De qué está compuesta?

-Aquí el concepto es la fusión total de lo visual y lo sonoro. Se trata de movimientos. El concierto en sí, está integrado por interpretaciones, en parte por música que compuse allá mismo en la Antártida y otra que luego desarrollé en mi estudio, en el correr de estos 2 o 3 años que pasaron, pandemia por medio. El proceso fue muy intenso.

¿Qué viene luego de este Avant Première?

-Como no estoy radicado en Uruguay, sino que vivo en Ibiza, España, lo que a mí me gusta es primero compartirlo aquí en mi país, con mi público. Por eso este Avant Première. Después, tenemos planes que AURA se desarrollé en distintas ciudades del mundo, en distintos formatos, no solo como concierto, sino también como exposición, en conferencias, etc.

¿Cuál es el propósito de tu nuevo trabajo?

-Detrás de todo esto, hay un propósito que a mí me mueve y es el de promover al arte como un brazo ejecutor en la construcción de los valores de la sociedad. Ya mirando al futuro próximo, vemos que en algún punto nos vamos a convertir en una civilización interplanetaria, vamos a establecer bases en la Luna, colonias en Marte, etc. Si bien suena a cuentos de ciencia ficción, hace décadas que viene siendo un programa internacional para llevarse a cabo, que vemos a través de los diferentes medios de comunicación.

Por eso, mi intención, más allá de mostrar que fui a la Antártida, que utilicé sonidos del lugar y compusé una obra musical que es maravillosa, está el objetivo de impulsar al arte como una actividad fundamental que tiene que estar presente para poder compartirse con el público, desde las maravillas de la naturaleza, hasta todo lo que ha significado a lo largo de la historia, como impulsor de movimientos, pensamientos y bases filosóficas.

¿A qué está ligado tu trabajo artístico?

-A mis inquietudes, mis sentimientos y pensamientos, no es aparte de mi vida. Claro que al final la música termina siendo una herramienta, pero lo que me mueve atrás es siempre lo mismo. Son esas ganas de transmitir mensajes, de inyectar valores a través de las acciones y mirar hacia adelante tratando de ver un ser humano mejor. Más ahora con todo lo que está pasando en el mundo.

¿Cómo es tu vida actualmente?

-Estoy establecido en Ibiza donde hago shows, giras, desarrollo proyectos. No tengo una estructura de funcionamiento demasiado sólida. Voy fluyendo. Me guió por las ideas y proyectos que me van surgiendo. Una vez que tengo una idea, siento que tengo que explorarla y materializarla. Esa es mi esencia. A veces toca en Ibiza, a veces en Uruguay. Los lugares son circunstanciales. Me mantengo libre, moviéndome por ahí, porque creo que es la forma más óptima de seguir el hilo de mis ideas.

¿Cómo comenzaste con la música electrónica?

-La música es parte de mi vida desde que tengo memoria. A los 6 años empecé estudiando piano, pero siempre inquieto por tocar cualquier instrumento que estuviera a la mano. A los 17 años cuando conocí la música del compositor francés Jean Michael Jarre, me impactó tanto, la sentí tan mía que fue el catalizador de todo lo que vino sucediendo después. Ahí, decidí dedicarme a la música por completo. Empecé en Uruguay a producir conciertos que incluían imágenes, efectos láser, etc, en los años 90, algo que era totalmente novedoso.

En música electrónica en nuestro país sos un pionero…

-Me tocó abrir ese camino, ya que en aquel entonces, la música electrónica no era lo que es hoy, ni tampoco era masiva. En nuestro país no había movimientos, se podía ir a algunas discotecas y bailar los hits que venían de Europa. Por ahí existían un par de proyectos como Neo 23 o Zero, que funcionaban con una línea más electrónica, pero mi propuesta fue más conceptual y enfocada en la electrónica pura, con elementos visuales y demás.

En los años 90 fue sí como un antecedente de todo lo que siguió pasando después en la música electrónica. Incluso aquel hit “Space is a Dream” conocida también como la “Candonmarcha” que compuse en el año 1993, la cual tuvo gran repercusión en las radios del género, discotecas y tv., a nivel nacional, dado que era una novedad porque fusionaba la música electrónica con el candombe. Si que fue un disparador en esos años, llegando al punto máximo en el año 1995 en el Palacio Legislativo.

Justamente, sos recordado por el importante concierto que diste en las escalinatas del Palacio Legislativo de Montevideo en el año 1995. El mismo congregó a 300.000 espectadores marcando el récord de mayor afluencia en un espectáculo abierto en nuestro país. ¿Cómo te sentiste en ese momento?

-Estaba en mi mejor momento, feliz. Era como haber ganado la copa mundial para un jugador de fútbol y haber hecho los goles. Este fue un proyecto que nació de la nada. Un día estaba caminando por el Palacio Legislativo y pensé: ‘Que alucinante sería poder montar un escenario aquí’. Recuerdo que tuve que empezar de cero, hablando con las autoridades del Palacio, conseguir los medios económicos para poder hacerlo. Fue un proceso que me llevo cerca de un año que finalmente se concretó en diciembre de 1995, algo que no tenía antecedentes en Uruguay. Al día de hoy sigue siendo el evento abierto con mayor convocatoria.

Por este concierto obtuviste un premio Iris, ¿que significó para ti?

-El premio obtenido fue un mimo al alma y un gran reconocimiento. Tenía 25 años y claro que me impulsó a encararlo desde el lado de la responsabilidad como artista. Además, ese evento me confirmó que es posible llegar a mucha gente a través de una propuesta y de contagiar valores que son esenciales para la construcción de sociedades básicas y civilizadas. Por ej.: ese concierto se llamó: “Concierto por la Paz y la Tolerancia”, a partir del cual desarrollamos una campaña en torno a lo que es la paz y la tolerancia. Dado que siempre mi propósito giró en torno a lo mismo, a lo ecológico, la paz, tratar de encontrar caminos evolutivos que como especie inteligente, nos hagan parecer inteligentes de verdad.

¿También fuiste premiado por la UNESCO?

-En ese contexto, en ese evento, porque el año 1995 había sido declarado “Año Internacional para la Paz y la Tolerancia”, por lo que la UNESCO reconoció, auspicio y me reconoció como un portavoz de la paz. Imagínate que siendo tan joven y habiendo logrado cosas tan importantes me impulsó a comprometerme más aún.

Los logros tan importantes, a una edad tan joven no necesariamente pueden ser buenos, puede que no estés preparado ¿Cómo lo manejaste?

-Pude absorber todo lo que eso significaba y capitalizarlo de la manera correcta. No me quedé atrapado en mi propia referencia, ni me quedé encerrado en ese logro. Seguí adelante porque es más fuerte mi espíritu de explorador que el hecho de haber logrado algo. Si vos compras eso y te quedas ahí, sos un poco esclavo de vos mismo. Tenés que mantener ese estatus al que llegaste. Y a veces, cuesta más mantenerlo que el hecho en sí.

Por suerte, mi naturaleza es distinta, no me apego. No me quedé aferrado a mi imagen popular que en aquel momento era mucho más fuerte. Seguí mi camino. Uno o dos años después me radiqué en París, luego me fui a México, anduve por el mundo. Porque lo que me gusta es crear y para hacerlo tenés que ser libre, porque si no, no estás creando, estás vendiendo cosas.

¿Qué es lo importante como artista?

-Estar conectado el mayor tiempo posible con las ideas, con la inspiración. Buscar ese entorno y poder materializar cosas que realmente hagan un bien. Ese es mi eje.

¿Cuál es tu cable a tierra?

-Yo mismo. Tengo una dicotomía, porque hago también mis producciones. Por suerte, el universo me dio esas dos partes: el artista y el productor. Una vez que tengo una idea, la organizo y la vendo. Aplico toda la estrategia de comunicación que es una parte que me encanta, que también es muy creativa. Si no tuviese esa parte desarrollada no hubiese logrado lo que hice. Porque como artista podés tenés un millón de ideas, pero después está el concretarlas y encontrar los apoyos necesarios para poder materializarlas.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

-Me gusta estar en contacto con la naturaleza. Tanto en Uruguay como en Ibiza, vivo en un bosque. Me gusta caminar, hacer senderismo, meditar, estar en mi hogar, con las personas que quiero, y mis mascotas. También me gusta pintar, construir, arreglar mi casa. Todo lo que pueda hacer con mis manos y embellecer mi entorno me gusta.

Me dedico más al día a día, a lo cotidiano. Si prestas atención a las cosas sencillas es donde está lo más importante y que también es fuente de inspiración. Si vos vivís fluyendo, seguro sos un canal abierto para que las cosas lleguen mejor a vos. Si estás todo el tiempo en lo que tenés que hacer mañana, en lo que dejaste de hacer ayer, nunca estás en el hoy ni nunca estás escuchando ni viendo. Entonces, estar presente es estar conectado.

¿Te sentís realizado?

-Eso de sentirte realizado es un arma de doble filo, porque se nos enseña a lograr cosas, a que no importa lo que querés, si es dinero, si es amor o si es espiritualidad, pero todo está allá adelante. Todo es a lo que tenés que llegar, todo es una meta. Eso realmente nos desvincula de estar presentes.

Personalmente ejercitó la presencialidad todos los días. Eso me hace sentir que en ese momento estoy realizado, porque miro a mi alrededor y lo que tengo es todo lo que me encanta.

No me fijo en lo que me falta ni en lo que me gustaría tener como una meta, porque entonces nunca llegaría a sentirme realizado. Ese sentimiento viene del pararte y mirar dónde estás y valorar lo que tenés. Y como valoro todo lo que tengo, en ese sentido me siento totalmente realizado. Más con los regalos que me ha dado la vida que han sido impresionantes. Viajar, crear y realizar conciertos, dedicarme a lo que me gusta, hacer lo que quiero. Ser libre.

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Por Ticktantel

https://tickantel.com.uy/inicio/espectaculo/40011148/espectaculo/Aura-%20Emil%20Montgomery?2

Sábado 20 de mayo: 20:30 horas / Auditorio Nelly Goitiño: Av. 18 de Julio 930

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